martes, 24 de junio de 2014

Cambio de aires con final feliz

*narra Ana*
Desde que pasó eso con David, María José me había apoyado mucho.
Gracias a ella y a Estela tenía ganas de salir adelante.
Guille trajo la felicidad de nuevo a mi vida, la felicidad que David se había llevado cuando me enteré de que Clara estaba esperando un hijo suyo.

Cuando Estela fue a buscarme a casa de mis padres para llevarme con ella de nuevo a Madrid accedí.
Necesitaba sentir cerca su apoyo y el de Carlos, y a mis ahijadas sobre todo, porque antes de tener a Guille ellas eran las encargadas de sacarme sonrisas y animarme aunque solo tienen un añito.

María José me dijo que hasta que me encontrara un piso en Madrid podía quedarme con ella.
Yo: María José, gracias por todo enserio, pero no puedo quedarme. Necesito un cambio de aires a si que me vuelvo a casa, con mis padres, mi hermana y mi cuñado.
María José: bueno, aunque te vayas sabes donde vivo y que mi casa es tu casa, que puedes venir cuando quieras y que estaré aquí para lo que necesites.
Nos dimos un abrazo y me fui a la estación del tren.

Llevaba a Guille en brazos porque tuve que plegar el cochecito para subirlo al tren.
Cuando llegamos a la estación una azafata me ayudó a bajar las cosas al andén.
Allí estaban esperandome mis padres.
Mi madre cogió a Guille en brazos mientras mi padre armaba otra vez el cochecito.

Cuando llegamos a casa yo subí a mi habitación a dejar mis cosas y las de Guille.
Al entrar vi que la habían redecorado un poco.
Habían cambiado la cama y puesto una de matrimonio. Al lado pusieron una cuna, para que pudiera tener al peque cerca.
Guardé la ropa en el armario y bajé al salón donde estaban mis padres, mi hermana, mi cuñado y Guille.
Yo: bueno familia, me voy con el peque a dar una vuelta.
Mamá: voy con vosotros hija?
Yo: si no te importa, prefiero ir sola con el peque.

Dije eso porque iba a ir a mi lugar secreto.
Bueno, no era tan secreto desde que se lo enseñé a Estela, pero a ella se lo tenia que enseñar porque es mi hernana pequeña.
También se lo había enseñado a David.
Llegué, me senté en el banco que hay, saqué a Guille del cochecito y lo cogí en brazos.
Yo: mira mi vida, este es mi lugar secreto. Ahora también  es tuyo.
Y le abracé.
Sentí como alguien se acercaba.
X: puedo sentarme?
Yo: si
Me sonaba un montón la voz de ese chico. Fue cuando me giré y vi que era David.
Observé como nos miraba con los ojos llenos de lágrimas.
Se me rompió el corazón al verle así.
Yo: por que lloras?
David: por ti, por mi, por nuestro peque, por nosotros...
Yo: y que pasá con el otro niño?
David: toma
Yo: que es?
David: abrelo y lo veras
Lo abrí y vi que eran los resultados de una prueba de ADN.
Los resultados eran negativos.
Yo: esto significa que...
David: que solo tengo un hijo, y ese es nuestro pequeño.
Puse a Guille en su cochecito y empecé a llorar.
David: mi vida, por que lloras?
Yo: porque he sido una tonta al creer lo que dijo Clara. Lo siento, lo siento muchísimo.
David: no tienes que sentirlo, estabas en tu derecho de creerla...
Le interrumpí besandole.
Le abracé muy muy fuerte.
Yo: te eché muchísimo de menos estos meses tan difíciles. Te necesitaba a mi lado. Te quise, te quiero y te querré el resto de mi vida.
David: necesitaba estar así contigo otra vez, tenerte a mi lado. Ahora seremos una familia y estaremos tan unidos que nada ni nadie nos podrá separar.
Le volví a besar.
David: eso significa que me perdonas??
Yo: pues claro que si cielo mio
David: pues entonces ya puedo darte otra cosa, toma.
Yo: oh, una cajita.
David: abrela mujer.
Abri la cajita y vi que dentro había un anillo.
David: te gusta??
Yo: me encanta.
David me quitó la cajita, sacó el anillo y se puso de rodillas delante de mi.
David: mi vida, como dijiste tu antes, yo también quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, viendo crecer a nuestro pequeño y apoyandonos el uno al otro. Pero a partir de ahora tenemos que formar una familia y estar unidos por y para nuestro hijo. Ana, mi vida, te quieres casar conmigo??
Ana: si!!!! Si!!!! Si!!!! Claro que quiero casarme contigo!!!! Llevo esperando esto toda la vida!!!! Si!!!! Si quiero!!!!
David: nos casaremos en secreto, antes de volver a Madrid, a nuestra casa.
Yo: me da igual donde, como y cuando nos casemos con tal de casarme contigo.
David: entonces espera.
Salio y al rato entro con un señor.
David: Ana, este señor es juez y nos va a casar aqui mismo.

Juez: pues yo les declaro marido y mujer. Podeis besaros.
Dijo eso y se fue.
Yo: me ha encantado nuestra boda. Solos tu y yo, con nuestro pequeño.
David: así será el resto de nuestra vida pero, y si vamos ahora a por mini Ana?

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